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Alarmas con sensor de movimiento: Todo lo que debes saber

alarma con sensor de movimiento

El dispositivo de detección de movimiento es el complemento ideal para prevenir la intrusión de un delincuente en tu residencia. Constituye una de las primeras medidas disuasorias a las que se enfrenta un intruso al inicio de un robo.

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¿Qué es un sensor de movimiento?

Un sensor de movimiento es un componente de seguridad incluido en todos los conjuntos de sistemas de alarmas para hogar, cuya función es identificar cualquier movimiento que ocurra en su rango de detección.

Una vez que el sensor detecta una presencia, envía una señal al panel de control del sistema de seguridad para que alerte de inmediato al centro de monitoreo, el cual activará el protocolo de acción correspondiente en cuestión de segundos.

¿Qué tipos de sensores de movimiento existen?

Este tipo de sensor detecta la presencia del intruso a través de la temperatura. Cuando una persona entra dentro del rango de detección del sensor, la alarma se activa. Esto significa que si una mascota pasa por el área, también se activará la alarma. Sin embargo, este tipo de sensor no puede detectar movimientos que ocurran fuera de las ventanas si está ubicado en el interior de la vivienda. Este sensor es la opción más recomendada para asegurar tu hogar, ya que es fácil de instalar, económico y tiene un amplio campo de visión.

En este caso, nos referimos a un sensor de movimiento más avanzado que el anterior. Este detector es capaz de detectar cualquier movimiento, ya sea de una persona o de un objeto, a través de ultrasonidos. Su cobertura es mayor que la de los detectores de movimiento por infrarrojos, aunque también es más costoso.

Estos sensores de movimiento son los más avanzados, ya que combinan los dos tipos de detección anteriores (infrarrojos y ultrasonidos). Son más efectivos al ser más precisos en la detección de movimientos, por lo que las alarmas falsas, que pueden ocurrir con un sistema de seguridad mal calibrado o configurado, son prácticamente inexistentes.

El sensor de movimiento con cámara incorpora un sensor pasivo de infrarrojos. Cuando el sensor se activa, también lo hace la cámara para grabar al intruso y así poder identificarlo mediante imágenes. De esta manera, el detector enviará dichas imágenes al centro de monitoreo de alarmas para que se active el protocolo de emergencia.

La funcionalidad de este detector perimetral para proteger el exterior es similar a los modelos anteriores, pero presenta algunas características particulares. Estos sensores de movimiento exterior están diseñados para resistir las condiciones climáticas adversas, también pueden activar la alarma si la visión se bloquea y suelen contar con filtros para evitar la detección de movimientos de animales o vegetación.

Si no tuvieran estos filtros, el sensor de movimiento se activaría debido a los movimientos de las ramas de los árboles causados por el viento, lo cual generaría falsas alarmas. Para solucionar esto, una opción común es reducir la sensibilidad del sensor, aunque esto puede comprometer la seguridad al no captar con precisión todos los movimientos.

Es recomendable contar con un número suficiente de detectores de movimiento en las mejores alarmas para casa, de manera que todos los puntos vulnerables de la vivienda estén protegidos.

¿Son efectivos los sensores de movimiento con alarmas?

Sí, la instalación de un sensor de movimiento con alarma es una medida eficaz para mantener la seguridad en el hogar. Entre todos los componentes de seguridad, este será uno de los primeros en ejercer su función disuasoria frente a los intrusos, ya que cualquier intento de ingresar a la vivienda será detectado por el sensor.

En caso de detectarse una presencia inesperada, la central receptora se comunicará de inmediato con la policía.

El alcance del sensor de movimiento dependerá del tipo de dispositivo que se instale, y su capacidad de cobertura estará determinada por su ubicación. Aunque hay sensores que pueden detectar movimientos a larga distancia, su efectividad será mayor si la distancia no supera los 8 y 10 metros, lo que reduce la posibilidad de falsas alarmas.

En cuanto a la cobertura de la zona, colocar el sensor a una altura aproximada de 3 metros del suelo y en el lugar adecuado permitirá cubrir todas las áreas necesarias.

¿Dónde instalar el sensor de movimiento?

Al momento de instalar un sensor de movimiento, debes seleccionar las áreas que cubran de manera eficiente todos tus accesos. Dependiendo de si deseas instalarlos en el interior o en el exterior de tu vivienda, deberás considerar algunas indicaciones específicas.

Detectores en el interior y exterior de la vivienda
Interior
Instala el sensor enfocando las áreas de paso. Colócalo en lugares altos para tener un mayor campo de visión. Evita colocarlo delante de cualquier obstáculo que impida detectar movimientos.
Exterior
Instala en zonas inaccesibles para intrusos. Enfoca la puerta principal y los posibles accesos al interior. Filtra el sensor para evitar alarmas falsas por animales o vegetación.

¿La alarma se activa si detecta a mi mascota?

Es común que, en una casa con sensor de movimiento y mascotas, la alarma se active cada vez que el perro o el gato se mueven, lo cual puede ser molesto si no hay riesgo de robo.

Para evitar este problema, se pueden considerar opciones como bloquear el acceso de la mascota a áreas que puedan activar la alarma o instalar un detector de movimiento configurado específicamente para mascotas, evitando así las falsas alarmas. Sin embargo, estos detectores pueden ser menos confiables, ya que tienen un margen de error más amplio.

¿Qué problemas podría tener un detector de movimiento?

A pesar de que es normal que un detector de movimiento cumpla su función de proteger tu casa de manera efectiva, pueden surgir problemas ocasionales debido a circunstancias externas. Estos problemas pueden solucionarse mediante la configuración de ajustes o comunicándose con la compañía de seguridad. Algunos errores comunes incluyen:

  1. Activación de alarmas falsas debido a los movimientos de las mascotas.
  2. No recibir alertas sobre los movimientos detectados.
  3. Los sensores no detectan la presencia de personas.
  4. Los detectores registran cualquier movimiento, incluso el más mínimo.
  5. Retardo o interrupciones en la captura de imágenes.